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El deporte ¿bueno o malo para la artrosis?

La artrosis siempre se ha asociado a personas de edad avanzada, pero hoy se sabe que dicha enfermedad no solo depende de la edad y el deterioro biológico sino también de otros factores como las prácticas incorrectas durante la ejercitación.

Por eso, esta patología puede presentarse en personas que lleven vida de deportista. Las razones son muy lógicas y evidentes. Las malas posturas, el sobre uso o la carga excesiva a la que se someten las articulaciones cuando se realizan ciertos deportes propician esta enfermedad crónica.

Lo cierto es que existen ciertos deportes en los que la artrosis se hace más evidente. Entre ellos destaca en un primer puesto el fútbol, aunque el rugby, el tenis, el vóley, el atletismo, las artes marciales (karate y taekwondo) y el baloncesto también hacen frecuente la aparición de la artrosis de rodilla o cadera por el peso que deben soportar estas articulaciones.

El fútbol es una de las causas más frecuentes de artrosis

El fútbol es una de las causas más frecuentes de artrosis

Se podría decir incluso que la artrosis es la enfermedad crónica más común entre los ex-deportistas profesionales, por encima de dolencias como el asma, la dermatitis, la diabetes y las alergias. Según un estudio publicado en la revista Arthritis and Rheumatism, el 29% de los futbolistas tiene el riesgo de desarrollar artrosis de rodilla con el paso del tiempo, y tan solo el 3% de los futbolistas no profesionales corren este riesgo. Y es que las lesiones y el sobreuso de las articulaciones provocadas por el esfuerzo que genera la práctica de algunos deportes hace que la artrosis sea la consecuencia más cercana.

La rodilla es la zona más afectada

La rodilla es la zona más afectada

La tasa, relativamente alta, de lesiones en el fútbol contribuye en alto grado a la destrucción de cartílago, siendo la Osteoartritis el resultado más común tras una cirugía y un impacto agudo. De hecho, la aparición de la Osteoartritis es una de las principales razones por las que cerca del 58% de los jugadores profesionales de fútbol deciden retirarse del césped.

A pesar de que mantener una buena salud física a través de una actividad moderada ayuda a disminuir el riesgo de desarrollar Osteoartritis, recientes investigaciones han sugerido que algunos deportes, sobre todo a nivel profesional, pueden aumentarlo.

Por eso lo recomendable es tomar medidas que te ayuden a evitar esta enfermedad. Elegir herramientas y espacios adecuados, realizar los ejercicios de manera correcta, hacer caso a las lesiones y asegurarte de que puedes realizar el ejercicio son las precauciones más básicas y evidentes. Pero de nada servirán si no eliges un calzado adecuado, no tienes una buena elongación y no haces un calentamiento previo. Además la natación y el ciclismo son los dos deportes más recomendados, ya que no producen impacto en las articulaciones. Pero si prefieres realizar ejercicios en el gimnasio es recomendable que uses la elíptica, una máquina que obliga a realizar un esfuerzo aeróbico intenso (excepto artrosis de espalda). Si por el contrario prefieres el aire libre, hacer marcha nórdica será ideal ya que, al igual que la elíptica, es una actividad aeróbica que ejercita brazos, tronco y piernas, aliviando las articulaciones de la cadera y las rodillas.

En definitiva no se trata de prohibir a nadie que haga actividad física porque es cierto que los beneficios superan con creces a los riesgos, pero para ello hay que realizar los ejercicios bien.

Ruben del Amo

Trabajos con mayor incidencia de artrosis

La artrosis puede aparecer por diversas razones, ya hemos hablado de que ciertos deportes, el envejecimiento y, en ocasiones, los factores hereditarios son propensos a provocar la aparición de esta enfermedad. Pero no son las únicas causas que pueden hacer que la artrosis salga a la luz

Algunas actividades laborales o cotidianas sometidas a microtraumatismos de repetición por el uso constante de determinadas articulaciones, pueden acarrear la aparición de artrosis en puntos poco frecuentes, como las articulaciones metacarpofalángicas, muñecas y hombros.

Pero ¿cuáles son las articulaciones más afectadas en relación con el trabajo? La columna vertebral, el codo y la rodilla son sin duda donde se presenta con mayor frecuencia los problemas de relación entre la artritis y el trabajo.

Los martillos neumáticos provocan artrosis de codo y muñeca

Los martillos neumáticos provocan artrosis de codo y muñeca

Los diferentes tipos de artrosis pueden darse a causa de trabajos específicos, como las artrosis lumbar y de rodillas, asociadas a los mineros; las artrosis de codo y muñeca, a los usuarios de martillos neumáticos; la artrosis acromioclavicular (en el hombro), a los albañiles, y la artrosis de cadera, a los agricultores.

Como habrás podido comprobar son los trabajos con vibraciones mecánicas y golpes transmitidos por algunas máquinas o herramientas y las posturas de trabajo o gestos los que provocan artrosis.

Y seguro que os estaréis preguntando “si mi profesión tiene riesgo ¿cómo lo puedo prevenir?” La prevención no es fácil, pero adquirir una buena musculatura dorso-lumbar y abdominal, utilizar una buena postura durante el desarrollo del trabajo y evitar la sobrecarga y la obesidad harán que el porcentaje de aparición de esta patología disminuya.

Así pues, si trabajas de pie intenta poner los pies uno detrás del otro y controla que la superficie de trabajo tenga la altura adecuada (que permita apoyar las manos abiertas, con los codos flexionados a 90°). ¡Ah! Y no te olvides de estar cerca de la superficie para no arquear la espalda. Mientras que si trabajas sentado, es recomendable que te sientes al fondo de la silla con la espalda bien apoyada y que evites quedarte en una posición inmóvil durante más de 45 minutos sin cambiar o estirarte.

Ruben del Amo